Les propongo un juego

Cuando mis hijos eran más pequeños, jugábamos a imaginar la infancia de la gente que admiráramos… ¿qué les parece si este verano inventan las historias infantiles de personas que admiran, pero no conocen? Y las envían a boletin@clonlara-esp.org para que las publiquemos.

Les dejo un ejemplo:

La infancia de Don Quijote

Emmanuel Vila (2005)

En un pequeño pueblo de la Mancha castellana, vivía un matrimonio formado por Don Pedro y Doña Petra. Tenían un hijo de 3 años, que se llamaba como su padre.

Era Don Pedro un hidalgo, orgulloso de sus antepasados y le gustaba guardar las tradiciones.

Aquella mañana Doña Petra, que estaba embarazada, se levanto con dolores de parto; por eso mando al Ama a buscar a la comadrona y al Ama de cría que había contratado. Doña Petra era muy organizada y maniática de la limpieza.

Cuando volvió el Ama no traía a la comadrona porque estaba en la cama con gripe, pero Doña Petra no se puso nerviosa, lo tenia todo preparado en su cuarto, sabanas limpias y agua caliente. Fue allí donde nació Alonso.

Tenia Don Pedro una biblioteca en su casa, que era la única de aquella villa, y allí estaba el hidalgo ocupado en enseñar las letras a su hijo mayor, cuando entro el ama llevando en brazos a su hijo menor, Alonso.

Allí creció Alonso, entre los animales del corral y los trastos del desván. A los cinco años aprendió a leer, y a los siete le enseñaron las cuentas. Fue a los ocho años cuando él y su hermano Pedro enfermaron de unas fiebres muy malas, que lo tuvieron en cama casi un mes, pero el pobre Pedro no pudo resistir. Desde entonces Alonso se convirtió en un niño triste, se invento un amigo imaginario, al que llamaba Perico y juntos protegían los nidos en primavera, y cuando un gorrión estaba herido lo llevaban a su habitación ¡para protegerlo de los gatos!

En la biblioteca de su padre leía Alfonso a los poetas griegos, pero a los trece años lo mandaron a Alcalá de Henares para aprender latín y allí conoció a los poetas de moda.

Estando allí recibió carta de su madre diciéndole que pronto tendría otro hermano o hermana, de lo que Alfonso se alegro, recomendándoles que le pusieran de nombre Miguel, si era niño, o Andrea, si era niña, porque así se llamaban su mejor amigo de Alcalá, y su hermana mayor, de la que Alfonso estaba enamorado.

FIN

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s