Consumo navideño

Un fenómeno nuevo, característico de nuestra sociedad es el consumo. Se emplean, y se malgastan, muchos recursos para hacer la felicidad de nuestras niñas y niños. Pero ¿es realmente necesario?

En esto como en todo la búsqueda del equilibrio es siempre la mejor opción.

Quizás ustedes se preguntan como hemos llegado a esto, si apenas hace 80 años la gente no estaba aquejada por tantas necesidades imperiosas. Paul Wachtel escribe en “La pobreza de la Riqueza”: “Tener más cosas y más nuevas cada año se ha convertido no ya en algo que queremos, sino algo que necesitamos. La idea de una mayor y siempre creciente abundancia se ha convertido en el centro de nuestra identidad y seguridad, y quedamos atrapados como el adicto lo está por su droga.

Yo soy cuentacuentos, lo que quiere decir que me dedico a mantener viva la llama de la cotidianidad, porque por contra a la Historia, así con mayúsculas, los cuentos nos hablan de la gente común, de sus preocupaciones y alegrías cotidianas.

Así nos encontramos con los cuentos que nos hablan de la angustia de unos padres que se ven forzados a abandonar a sus hijos en el bosque porque no pueden alimentarlos (Pulgarcito, por ejemplo) y de la angustia del matrimonio que se hace mayor sin haber podido tener un hijo/a (Garbancito, sin ir más lejos).

De este modo los cuentos ponían de manifiesto, hacían visible, lo importante… la familia y su bienestar, y ayudaban a los niños y niñas a desenredar la madeja del funcionamiento social, pero hoy en día, justo cuando las cosas están más complicadas, no podemos apoyarnos en la sabiduría tradicional porque vivimos unas circunstancias totalmente nuevas. Pero ¿cuando apareció esta novedad? Tras la Segunda Guerra Mundial, con una Europa sumida en la miseria y los EE.UU produciendo armas, energía y tecnología al servicio de la guerra, era necesaria una reconversión, la propuesta del analista de mercado Víctor Lebow expresaba una posible solución: “Nuestra economía, enormemente productiva, exige que hagamos del consumo nuestro estilo de vida, que convirtamos el comprar y utilizar bienes, en auténticos rituales, que busquemos nuestra satisfacción espiritual, la satisfacción del ego, en el consumir… necesitamos que se consuman cosas, se quemen, se sustituyan, y se tiren, todo ello a un ritmo cada vez más rápido”.

Cada vez más, cuando solicitan mis talleres de cuentos un aspecto que quieren tratar es el de educar para un consumo responsable. No crean que es una tarea fácil, pero por si ustedes se lo han planteado voy a dejarles un vídeo que explica como funciona nuestro sistema de producción y consumo (en tres partes, si desean escucharlo en el ingles original busquen “story of stuff“) , y un cuento de los incluyo en mis talleres sobre Consumo responsable.

Los palillos de un príncipe. Un cuento de China

Hace mucho, mucho tiempo vivió en China un pequeño príncipe alegre y juguetón. Todo el mundo lo quería mucho, era tan tierno y encantador que no podía ser de otra manera, pero un día, al joven príncipe se le ocurrió quejarse por tener unos sencillos palillos de madera. “no quiero comer con estos palillos tan feos, yo soy un príncipe, me merezco unos palillos de marfil” y se puso a llorar.

Como la gente a su alrededor lo quería mucho y no les gustaba verlo sufrir, lo abrazaron, lo besaron y fueron enseguida al mercado a comprarle unos hermosos palillos de marfil… fue entonces, al ver la cara de satisfacción del niño comiendo con sus palillos nuevos, fue cuando el criado del palacio, llamado Qi Zi se preocupó. Y con toda la razón, porque al día siguiente el joven principie, dijo:

  • Un príncipe que come con palillos de marfil, no puede usar un cuenco de barro cocido, ¡es tan feo! Quiero que me compren un cuenco de porcelana fina y un vaso de jade.

  • Pero hijo mío, eso no puede ser. Ya te compramos ayer palillos de marfil.

Las lágrimas no se hicieron esperar, y rodaban por el rostro del niño. Nadie se pudo resistir, y fueron al mercado a comprar lo que había pedido.

Cuando el príncipe tuvo su nuevo cuenco, y su nuevo vaso, su rostro se ilumino de satisfacción, entonces Qi Zi frunció el ceño.

Todos los días la cocinera preparaba arroz, verduras y legumbres, dejando otros manjares para los días de fiesta. Pero cuando al príncipe le sirvieron el arroz con verduras en su cuenco nuevo, para que lo comiera con sus palillos de marfil. Exclamo:

  • ¡No puedo comer esto! – exclamo, tirando los palillos al suelo.

  • -¿Porqué no? – preguntó la cocinera.

  • No es comida para un príncipe como yo. A mi me gustan las aves en salsa

Qi Zi decidió hablar, “debemos parar esto, les dijo a los demás criados. Ahora son caprichos pequeños de un niño pequeño, pero después serán caprichos grandes de un hombre… dirá que un rey no puede vivir en un pequeño palacio, dirá que un rey solo puede vestir seda bordada con oro, dirá que todo es poco para él… y no le importara si sus caprichos dejan una insignificancia para los demás”.

Pero nadie le hizo caso, el príncipe era un niño encantador, su sonrisa iluminaba el mundo, como una criatura inocente iba a convertirse en un ser malvado.

  • Porque nadie le esta enseñando a pensar en los demás. La generosidad o el egoísmo se aprenden, como todo lo demás.

Fue mucho después, cuando el príncipe se convirtió en rey, y ya nadie se acordaba de sus mofletes sonrosados y su sonrisa picarona, cuando sus súbditos se lamentaban por la pobreza de su reino… y el mismo rey tuvo que vender sus joyas más preciadas, sus campos, sus caballos, sus tazones de oro y sus palillos de marfil.

Anuncios

Un comentario en “Consumo navideño

  1. Me ha ecantado tu artículo y estoy totalmente de acuerdo. Te digo que el otro día fui a un centro comercial ( abarrotado) y como entré, decidí salir. Sentí vergúenza de estar ahí patticipando de todo esa locura consumsita ( y terror de perder a mis hijos entre la muchedumbre). El cuento es buenísimo, mañana se lo cuento a Elías. BesosEsther

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s