La lectura como placer.

Artículo del diario ABC

 Mar Romera, docente en todas las etapas del sistema educativo, especialista en inteligencia emocional y Presidenta de la Asociación Pedagógica Francesco Tonucci. Durante el próximo curso esta autora de más de 20 libros de didáctica y pedagogía se incorporará como consultora en el Grado Oficial de Educación Infantil impartido por la Universidad Internacional Valenciana (VIU), primera universidad online, interactiva y audiovisual en España, cuyo plazo de preinscripción ya está abierto. Licenciada en Pedagogía y Psicopedagogía, ha grabado un vídeo docente dentro de la asignatura del Tercer Curso de Grado Oficial de Educación Infantil.

-¿Cuál es la clave para que un niño sepa leer bien, es decir, comprenda lo que lea?

La lectura es una actividad humana por excelencia, es la ejecución de las competencias lingüísticas en su máxima expresión (escritura y lectura). Creo que la clave está en seguir el mismo proceso en relación a la lectura que se sigue con un niño o niña para el aprendizaje de la lengua materna (hablar y entender). Los niños escuchan desde que nacen, los adultos hablan, les hablan y desde la naturalidad, sin explicar, sin excepción…, en poco más de un año aprenden, hablan, entienden y dominan un idioma. Un paralelismo con el mundo de las palabras escritas sería la clave para que un niño desarrolle las habilidades necesarias para leer bien. Un buen manejo del lenguaje que le permita comprender y expresar es condición indispensable para entrar en el mundo de la lectura.

-¿Cómo deben leer los adultos para los pequeños?

-Deben leer bien (modelos) y juntos se producirá el disfrute. La lectura debe considerarse un procedimiento, no un producto final. Se disfruta durante, no se contestan preguntas después. Como condición sine qua non otra clave es la relación afectiva que establecen los menores con los libros y con la lectura. Esta es una fuente inmensa de placer y como tal debe presentarse y considerarse.

-¿Es normal que un niño de Tercero de Infantil no quiera leer un cuento y prefiera jugar al fútbol, ver la TV o disfrutar de su videoconsola?

-Sí. Leer cuesta trabajo, requiere concentración y puesta en juego de diferentes facultades mentales, por lo tanto, exige esfuerzo. Este si no es fruto de una condición de flujo es sacrificio y no merece la pena. Sin embargo, si el esfuerzo es voluntario, con objetivo y en flujo es gratificante. Sólo esta segunda situación desarrolla en la persona la motivación (auto) y conlleva actitudes favorables ante la lectura.

Los medios de comunicación lo hacen todo fácil, el esfuerzo es cero, la TV es divertida, los vídeos o la red me dan información…no necesito gastar tiempo en leer libros. La lectura no es importante porque divierta o porque me dé información. Si fuese de ese modo, nunca podría competir con las TIC. La lectura es importante porque la inteligencia humana es eminentemente lingüística y sólo gracias al lenguaje podemos desarrollarla, crear, inventar, resolver, entender nuestras propias emociones y sentimientos y las de los demás, hacer planes, fluir…Desde estos procesos superiores el ser humano puede sentirse bien en el esfuerzo, con sus expectativas, su imaginación y sus propios logros. Desde esta perspectiva, los libros, esto es, la lectura siempre le ganará la batalla a los medios. Quizá la palabra batalla no es la correcta, no se trata de sustituir, de que una gane. Se trata de utilizar ambas perspectivas de la comunicación desde el entendimiento y la complementariedad.

-¿Cómo puede hacerse divertida la lectura?

– La lectura será divertida si les damos a los niños las herramientas necesarias para elegir y para leer, siempre como procedimiento, nunca como fin. La lectura es divertida cuando la persona se da cuenta de que a mayor dominio de la lengua, mayor inteligencia y, por tanto, capacidad de conocer y conocerse. La lectura para un niño será divertida si le dejamos elegir, si le permitimos no terminar un libro cuando no le gusta, si no le hacemos ‘exámenes’ de lo leído, si le leemos en voz alta. Será fundamental recomendarles libros, presentar las librerías y las bibliotecas como lugares importantes en nuestra vida…’regalarles’ el tiempo necesario para leer, sin presión y los espacios tranquilos y estimuladores donde leer apetece. La lectura, jamás, deberá ser utilizada como castigo.

-¿En general, se enseña a leer bien en España?

-Pienso que no. Existe una ‘gran guerra metodológica’ en relación a los ‘métodos’ y creo que esta no es la cuestión. No se trata del método. Se trata de los modelos y de las actitudes y creo que ninguna de las dos condiciones son las más ajustadas en nuestro país. En relación a los modelos sería fundamental la lectura en familia. Los adultos leen, niños y niñas leen. En los centros educativos, el profesorado debería leer, ofrecer a los pequeños la experiencia de la escucha. Creo que en ninguno de los dos casos se hace. Si hablamos de actitud es complejo determinar que un niño desarrolle anclajes emocionales agradables, es decir, actitudes positivas en relación a la lectura cuando es una ‘actividad obligada, examinada, de castigo en ocasiones..’ No creo que sea la manera.

Si pensamos que el sistema educativo invierte en tiempo (desde los 3 años hasta los 16), recursos humanos y materiales y no consigue que al terminar la etapa obligatorios los chicos y chicas sean amantes de la lectura, cuando este es uno de los objetivos primordiales, debe ser que algo no hacemos bien. La respuesta a la ecuación es demasiado evidente. La causa del fracaso no está en el alumnado, el fracaso no es suyo.

-Si comparas un político norteamericano con uno español, observas la gran diferencia entre uno y otro en su oratoria. ¿Es consecuencia de un sistema de aprendizaje de la lectura distinto?

-En nuestro sistema educativo, desde siempre, y parece que seguirá así o empeorará en el futuro no aprendemos a sino aprendemos a cerca de…Creo que este es el error. Aprendemos sobre tipos de textos o tipos de discursos, pero no escribimos en papeles en blancos, no practicamos oratoria, debate o pensamiento opuesto. Nuestros estudiantes estudian la literatura del siglo XX pero nunca leen a Lorca o van al teatro a ver ‘Bodas de Sangre’. Leer y comprender es seleccionar, dejar de lado, enfatizar, relacionar, comparar, sintetizar, organizar….todo esto sólo se aprende haciendo.

-¿Influye la presión social de aprender idiomas a edades tempranas para saber leer bien en castellano?

-Considero que no. Como mucho puede retrasar, pero la capacidad de nuestros menores es ilimitada. Sólo la limitan nuestras expectativas y nuestras creencias, en muchos casos, infundadas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s